Hoy me apetece contar lo que he hecho en todo el dia, cosa que no suelo hacer.

Me suenan las 3 alarmas del móvil a las 7:30 am, las apago y me quedo soñolienta pero durmiendo con el móvil para evitar acurrucarme y seguir “durmiendo con ganas”. De esta forma, si noto que me estoy quedando dormida, pego un bote en la cama y pienso: me tengo que levantar ya…. ZZZzzz Arrgg…, bueno, me levanto. A continuación, sigo el ritual de todas las mañanas. Sin encender ninguna luz (bueno, me alumbro un poco con la del móvil), porque sino los ojos me dirían ¡Oh!¡Qué dolor!, me dirijo al aseo y una vez estoy en el aseo, ¡enciendo todas las luces! para terminar de despertarme.

A continuación de ver las noticias, desayunar tranquilamente (15 min), vestirme, asearme y todo eso, me voy  a trabajar. Ufff, ¡qué atasco! el dichoso Stop, o me lanzo a la carretera con mi coche o no salgo de aquí en toda la mañana. Total, que o me lanzo o voy poco a poco hasta que alguna persona bondadosa me deja salir del Stop.

Llego al trabajo, enciendo mi ordenador, abro el “Outlook” y borro todos los Spam de Viagras que mandan. Me llama mi madre (supuestamente está en su oficina trabajando) para decirme que se va a Ibiza con mi padre a pasar el fin de semana. ¿Cuál es mi reacción?, ¡ninguna!, me quedo de piedra en la silla (menos mal que estaba sentada, sino, me caigo de culo). Después de todo el santo dia preparando el Plan Estratégico para la empresa (me toca ver todas las situaciones urbanísticas de todos los Sectores, Unidades de Ejecución, etc de Alicante y algunos municipios), decido apagar el ordenador a las 20:15h e irme. Digo que “decido” porque hay un montón de trabajo por hacer y mi jornada laboral tendría que haber terminado a las 20h y si sigo haciendo me quedo en la oficina a pasar la noche.

Ahora, llego a mi casa después de haber pasado por el supermercado a comprar fruta para cenar y lo único que me apetece es dormirrrrrrr. Menos mal que mañana tengo jornada intensiva y salgo a las 15h, así por la tarde podré dormir la siesta.